Acompañamiento para el éxito educativo a partir del modelo Môm’Artre

En octubre del 2013, la Fundació Catalunya – La Pedrera puso en marcha el “Programa de acompañamiento para el éxito educativo”, en 10 espacios y con 180 participantes. Posteriormente abrieron 2 centros más, con lo que ya son 230 los niños y las niñas que participan, un 20% de ellos becados.

Este programa busca fomentar el éxito educativo a través de actividades y dinámicas en horario extraescolar, que promueven el desarrollo integral y competencial estimulando la creatividad. Se dirige a niños y niñas de Educación Primaria (6 a 12 años) que necesitan un acompañamiento educativo en tiempo extraescolar.

En este sentido, atiende tanto a niños y niñas que necesitan apoyo y orientación para la realización de las tareas escolares como a quienes tienen dificultad para disponer de un acompañamiento extraescolar por parte de la familia (ya sea por dificultades en la conciliación de la vida laboral y la vida familiar, familias numerosas, etc.).

Basado en el modelo Môm’Artre, innovación seleccionada por Social Innovation for Communities para aportar soluciones al reto de mejorar las oportunidades de las familias monoparentales, el programa ofrece:

  • El Espacio de Deberes: un tiempo y un espacio al salir de la escuela para hacer las tareas escolares acompañados por un equipo de educadores especializados que velan para que realicen los deberes y aprendan estrategias de estudio y de gestión del tiempo.
  • Un seguimiento personalizado de cada niño participante, en coordinación con las familias y las escuelas.
  • La posibilidad de participar en talleres creativos: actividades lúdico-formativas que se realizan después del Espacio de Deberes, de manera trimestral y dinamizadas por profesionales de diversas disciplinas artísticas como artes plásticas, teatro, expresión corporal, música, danza, etc.
  • Precios asequibles: un servicio educativo de calidad al mínimo coste, con el fin de posibilitar el acceso a todas las familias que necesiten este servicio.
  • Involucrar a las familias y promover la participación activa  de las entidades y agentes del barrio o municipio.

Entre los 45 formadores voluntarios, algunos son estudiantes de Pedagogía y de Trabajo Social en prácticas. Un colectivo que multiplica el impacto del programa, ya que se trata de futuros docentes. Las escuelas también han demostrado su entusiasmo por el programa, que continúa creciendo.